Historia de Matehuala, S.L.P.

La palabra Matehuala, nace del vocablo indígena MATEHUALLA, que significa un grito de guerra de los Chichimecas al expresar “no vengan, lárguense”, cuando los españoles realizaban la expedición hacia el norte y durante el periodo de guerra a sangre y fuego. También se le conoce como la Perla del Altiplano y Ciudad de las Camelias, llamada por el Profesor Ángel Veral, y futuro puerto de mar, frase de don Rafael YrÍzar.

En la época precolombiana, la zona Altiplano era poblada por los Guachichiles o Chichimecas, se ignora como llegaron, y se conoce poco de su cultura, pues como nómadas, no fue posible dejar gran legado, pues se basaban en los ciclos naturales, haciendo su recorrido por todo el territorio, eran buenos recolectores, conocían bien la herbolaria, en el arco y la flecha. Como parte de su cultura, incineraban a sus muertos, guardando las cenizas en los morralitos de piel que traían consigo y al son del enemigo, los esparcían en el aire.

Huachichil o Guachichil, significa caras pintadas de rojo almagre o caras rojas, utilizando los colores rojo y óxido, extraídos de los minerales y en algunas ocasiones se teñían con oro y plata, producto de los metales de la región.

A principios del siglo XVI, los españoles realizaban expediciones en busca de metales y de la explotación de minas, el capitán Fuenmayor (llamado el soldado de guerra Chichimeca), entra en el corazón del gran reino, por el lado de Zacatecas y con destino a Texas. Por 1540, algunos aventureros y misioneros que venían de Zacatecas y entre los que se encontraba Francisco de Urdiñola, descubren Matehuala, utilizando para ellos los antiguos caminos vecinales que sirvieron hasta después de la independencia.

El Virrey Luis de Velasco primero, llega a la Nueva España en 1549, con el antecedente que conocía muy bien las regiones del Nuevo Reino.

En los primeros años de la ola denominación española se adentraron al territorio Guachichil, Gerónimo de Pengua, con la intervención del capitán Francisco de Urdiñola, don Juan de Lahija y don Gabriel Ortiz Fuenmayor, y el 10 de Julio de 1550, se levanta el acta de la fundación de San Francisco de Goatemala, mediante la licencia para poblar y dotar de asignados al Nuevo Reino de la Vizcaya, como fundadores de estas tierras aparecen don Juan de Lahija, Francisco de León y Miguel Martín, además de los Guachichiles y de los Negritos, junto al Ojo de Agua.

A los pocos años de la fecha de la fundación, coincide con la guerra “a sangre y fuego” ( 1554-1587), que durara por lo menos 40 años, por lo que el pueblo de San Francisco de Goatemala quedo en abandono, y que origino a la rebelión de los nativos para unirse y robar en los caminos e impedir que se adentraran al reino, y a lugares como Saltillo, Mazapil y Zacatecas, siendo ajusticiados por el capitán Urdiñola y Los capitanes Maco Tahocal y Ramírez. Convencido Felipe II, Rey de España, que deberían de realizar acciones de pacificación, debido a las propuestas avaladas por el Virrey Álvaro Manrique de Zuñiga y reafirmados, posteriormente por el siguiente Virrey, Don Luis de Velasco II, decide enviar un representante para que a su nombre estudiara y pactara con los indios en pugna, las conferencias de paz se realizaron en la capital de la Nueva España y asistieron los caciques de las tribus entre ellos Maticoya y Tenso, acompañados por el capitán Miguel Caldera.

La dispersión de algunos de Los nativos oriundos de Matehuala, se realizó por región ubicándolos en Venado y Charcas, y lo comprobamos en los libros de registro de bautizos o matrimonios, como lo enuncia un libro de registro de bautizos en una de sus hojas dice: “De aquí en adelante Los indios de Matehuala, año 1599”. También en Charcas aparece el libro de bautizos y matrimonios en el acta asentada el 7 de enero de 1601, reciben el sacramento del matrimonio Maria y Sebastián, chichimecas, naturales de Matehuala, sus padrinos fueron Fray Francisco Anguiano y su esposa Ana Maria, la firma Fray Francisco de Obando.

El trabajo de evangelización de Matehuala, lo realizaron los misioneros del convento de Charcas. A principios del siglo XVII, las colonias españolas habían establecido una hacienda en Matehuala, que era sitio obligado de paraje. Virtualmente, toda la Nueva España, estaba descubierta, y aunque se dictaron algunas penas para los españoles que maltrataban a los indios, esta no fue cumplida, paralelo a una sensible disminución de la población Chichimeca, cuando ya estaban asentados y pacificados, algunos vuelven a su vida de nómadas porque no se acostumbraron a la vida sedentaria o huyeron por los malos ratos.

En 1636, el capitán Miguel Espiruela se apodera de la hacienda de Matehuala en febrero de dos años mas tarde, don Juan Zuñiga Almaráz, jefe de Justicia Mayor y capitán de guerra del nuevo reino de León, llega al paraje de Matehuala, dice que toma posesión de aquellas tierras donde no hay españoles que hablen lenguas chichimecas y que los negritos tampoco entienden el castellano. La Hacienda de los medellines estaba habitada por 29 Indios asentados en caseríos.

El 23 de Julio de 1638, el Obispo Juan Ruiz de Colmenero, visita las conversiones de Matehuala, donde celebra misa y confirma el dia 26, en el templo de San Salvador de Orta.
Para los años cincuenta de este siglo, las haciendas, catalogadas como de las mas avanzadas en su desarrollo agrícola y ganadero, en la region, se mencionaban las haciendas de Coronado, Solís, Guanamé, San Antonio de Raúl, Cruces, Salado, del represadero
(Villa de Guadalupe), la Boca.

En este tiempo la mayor parte de los indígenas y negritos son expulsados del pueblo, porque los españoles reclamaban la propiedad de la tierra, provocando el gran peregrinar de los nativos, quienes inician disputas y litigios contra los españoles invasores. Mientras tanto se instalaron en San Juan de Agua del Venado y en todos lugares, de acuerdo con la licencia para poblar y dotar de tierras, hacían el reclamo oficial de sus tierras.

A partir de 1659, y con el antecedente de la real cedula expedida en 1625, el territorio de Matehuala empezó a pertenecer al nuevo Reino de León. Formalmente se inician en 1683, los pleitos por el despojo de tierras a los naturales por los medellines, atendiendo el litigio las autoridades en el nuevo reino de León.

Con el descubrimiento de las cercanas vetas de metal, en la población se van congregando más gente y a fines del siglo XVII, un religioso Franciscano realiza gestiones para fundar un pueblo en la antigua hacienda de Matehuala. Las disputas entre los nativos y Los medellines continua en 1706 y después de largos peregrinajes y de entablar pleitos judiciales en la Capital de la Nueva España, Guadalajara, Monterrey y Charcas, el virreinato autoriza que se de posesión a los indios en lo que fueron sus tierras, pero Charcas se oponía, indicando que eran tierras del nuevo reino de León.

El 26 de febrero de ese año, se realiza una comisión, presidida por don Luis García de Pruneda, para reconocer los términos de jurisdicción y comprobar la posesión ordenada por don Martín de Zavala el 21 de Febrero de 1638, a don Juan de Zuñiga y Almaraz, de las declaraciones de Francisco de Escobedo, vecino de Pablillo; de don Lázaro de Avalos del Rió Blanco; Francisco de la Cruz y Juan Laureano, naturales de San Francisco de Matehuala, donde manifestaron que el Ojo de Agua fue jurisdicción del nuevo reino de León y que don Miguel Escorriguela solo usaba la acequia que al parecer se extendía hacia el sur camino de Ipoa, demostrando así que los Medellines no tenían derecho sobre el Agua del Ojo, porque hubiera quedado comprendido en la operación de enajenación hecha por este, a don Diego de Medellín por 1615, según los datos dados por los personajes provenientes de Guadalajara.

Como resultado del litigio, se conviene en realizar una nueva posesión de tierras a Indios, Negritos y Tlaxcaltecas, en cumplimiento al mandato del gobernador del nuevo reino de León, don Gregorio Salinas Verona, en obediencia a la real provision del Virrey Duque de Albuquerque don Francisco Fernández de la Cueva Enríquez. Siendo el encargado de efectuar la comisión don Fernando Zamora, capitán de guerra de los llanos de San Antonio del Río Blanco, el día 10 de marzo de 1706, en la que se levanta la segunda acta de fundación, asentado a los nativos en las tierras que eligieron, dándoles posesión para fundar el pueblo.

Estos asentamientos quedan bajo la dirección administrativa y politica del nuevo reino de León y en lo religiosos se continua dependiendo de la audiencia de Guadalupe.

Aunque les fueron entregados los títulos de propiedad por el gobierno del nuevo reino de León, la problemática continua, aunado con que la audiencia de Guadalajara defiende la pertenencia de Matehuala y se ordena que se midan las doscientas leguas otorgadas al reino de León, a su vez, que el general Juan José de Arriaga y Bransela, gobernador y capitán del nuevo reino de León, al ver que los guachichiles y negritos no son capaces de invertir en su defensa, nombra en la ciudad de Monterrey, el día 28 de junio de 1723, a don Fernando Villanueva como protector de los indios guachichiles.

Esl señor obispo Cervantes, visito el templo de la mision de Matehuala y fue recibido por Fray Joseph Bravo, y después de las ceremonias realizadas, recorrió el templo el cual estaba techado de paja, excepto el presbítero que estaba cubierto de techumbre de viguera, el Altar Mayor no tenia depositado el santísimo sacramento y el bautisterio se encontraba a un costado de la edificación y se formaba con un jacalito de paja, la pila bautismal era un cazo de barro con pedestal de argamasa y no tenia tapa. Nuevamente en 1742, se recibió al señor Parada, quien al comprobar que la fábrica del templo estaba decente, permite la celebración de la misma y de los entierros en su panteón, pero no de bautizar hasta que hubiere en ella una pila bautismal de piedra con resumidero. Para este año la misión decae (Ojo de Agua), y los libros de administración son trasladados a la capilla de la hacienda.

Para 1746, los habitantes de Matehuala, solicitan a la parroquia de Charcas un religioso destino al misionero, para establecerse en este lugar, pero no fue atendida debido a no contar con el religioso, manifestando el compromiso de continuar con la misión.

Con los descubrimientos de las minas de Catorce después de 1772, Matehuala tiene extraordinarias consecuencias económicas, y en 1778, recibe la categoría de villa. La intervención del Lic. Silvestre López Portillo para instalar las haciendas de beneficio, además que el agua proveniente de San Bartola, el lugar mas optimo se convertía esta nueva villa para realizar el proyecto, ya que conocían la técnica de la minería, pues el antiguo mineral estaba prácticamente aniquilado; además se propuso instalar las casas reales, edificaciones militares, el proyecto fue promovido por el conde de Revillagigedo que no se pudo llevar a cabo por la muerte del promotor. En agosto de 1779, se encuentra una nueva veta útil en Matehuala.

Con las nuevas ordenanzas promulgadas en 1786, la Nueva España queda dividida en 12 intendencias que tomaron el nombre de sus capitales, la intendencia de San Luis Potosí, donde se encuentra la alcaldía mayor, se forma con varios distritos, entre ellos el de Charcas, donde se encuentra Catorce, Matehuala y Venado.

La audiencia de la Nueva Galicia autoriza la erección de la parroquia de Matehuala en la antigua capilla de la hacienda en el año de 1799, y se celebra la ceremonia en marzo de ese año, por el obispo Dr. Juan Ruiz de Cabañas, quedando por designar el nombre titular de la misma, motivo que por un lapso de tiempo se le denominó de varias maneras.

Los pleitos entre los españoles y nativos no terminan, en esta ocasión, debido a que los españoles cobran altas cuotas a los nuevos habitantes, prefiriendo que los nuevos colonos pidiesen tierras a los habitantes de San Francisco de Goatemala, que consiguen tierras en la sierra y por lo abrupto es difícil sembrar ahí. El ayuntamiento y los hacendados en 1808, acuñan una moneda, con motivo de la exaltación de Fernando VII, al reino de la España.

El general Allende se encarga de la causa e Hidalgo de las cuestiones administrativas, se hospedan en la casa de los portales, mandan hacer algunos cañones en la casa de don Cirilo D. Martínez, los cuales se someten a prueba en el estanque nuevo.

A principios del año de 1871, las minas se encuentran desiertas, debido a la falta de quien las atienda. Una vez consumada la Independencia en 1821, y al adoptarse el sistema federal republicano, la intendencia de San Luis se desembro, y la antigua provincia se convierte en estado libre y soberano. En 1826, el partido de catorce se forma con los municipios de Matehuala, Catorce y Cedral. Para esta fecha el alcalde de Matehuala tiene la facultad para conocer los juicios civiles y penales de primera instancia, posteriormente la alcaldía se forma con dos alcaldes, regidores y síndicos. A finales de la tercera década del siglo XIX, las minas de Catorce sufren decaimiento s y el progreso en Matehuala se estanca, debido al cierre de algunas haciendas de beneficio. Las haciendas agrícolas y ganaderas son el sustento de la región, entre las que se hallan Carbonera, Pastoriza, Mezquite, Ipoa y Maravillas.

En 1840 El cura Ignacio Mateo Guerra Alba, inicia la construcción de la nueva parroquia. Durante la edificación se quema el templo de San Salvador de Orte y se descubre el Cristo de Matehuala esta elaborado de caña de maíz. En 1856 el primer obispo de San Luis, don Pedro Barajas, después de la bendición del nuevo templo, recibe una comitiva, entre ellos Agustín Soberón , quien le plantea demoler el panteón del templo para construir una plaza.

El territorio de Matehuala se reduce debido a que la hacienda del represadero se convierte en Villa de Guadalupe por aprobación del congreso del estado el 17 de diciembre de 1857.

Durante la época de la reforma, los cambios de alcalde en la ciudad se dieron constantemente, entre ellos fungieron como presidentes don Juan Hernández y Don Zeferino Flores. En el mes de diciembre los matehualenses se adhieren a la constitución de 1857, se modifica los titulares de la alcaldía, (Francisco Sobreon, Miguel Quijano, Manuel Martínez etc.). En el año de 1860, las celebraciones de las fiestas de reyes se tenían que realizar a los diferentes bancos como conservadores o liberales, en ese año aparece en el cielo el cometa Halley. En 1861 el presidente don Agustín Soberón, y con ese año se realiza la desmoralización de los bienes pasando la casa de los Portales a la propiedad del ayuntamiento.

En 1863, se efectúa un periodo de regencia e imperio, a consecuencia de la intervención extranjera, con la caída de Puebla, el presidente Benito Juárez, no puede mantenerse en la ciudad de México, y establece su gobierno itinerante, pasando por San Luis Potosí y arribando a la ciudad de Matehuala en diciembre de 1863 hasta enero de 1864, alojado en la casa de don Zeferino Flores, quien le otorga 10,000 pesos aportados por los comerciantes y la sociedad Matehualense para que el ejercito juarista recibiera su pago. El benemérito sale de esta ciudad el 5 de enero de 1864, rumbo a Saltillo. Durante la estancia del presidente por Matehuala, nombra a Francisco de P. Villanueva, gobernador del estado, posteriormente junto con su tesorero son asesinados en el rancho del Borrego, por ordenes de Santos Pinilla.

En mayo de 1864, la tropa francesa, cuyo frente dirigía, el general Tomas Mejía, entran a Matehuala por el estanque nuevo, y llegan a la plaza Zaragoza, apenas dieron cartucho y pastura a sus caballos, cuando se genera el combate con el general Doblado, y se convierte en campos de batalla, la hacienda del administrador, el Campo Santo, el Ojo de Agua, y los imperialistas obligan a las tropas de Doblado a replegarse hacia la lagunita, simulando una retirada, posteriormente se ataca y en el panteón se realiza una cuenta casería. Ese día los imperialistas realizan un Tedeum para celebrar su triunfo.

En Marzo de 1865, Maximiliano decreta la división del territorio de 50 departamentos, entre ellos San Luis Potosí, y Matehuala, quedando esta última como la puerta principal hacia el norte, jugando un papel muy importante al ser cabecera del segundo del departamento en que se dividió el estado.

En diciembre de 1865, se decreta un ordenamiento para la formación de fuerzas que existían en el territorio, el tercero de los cuerpos formados, operarían en Coahuila, Nuevo León, Matamoros, Tamaulipas, San Luis Potosí, Matehuala, Aguascalientes Fresnillo y Zacatecas. Para estas fechas Matehuala formaba el límite extremo de las posiciones ocupadas por las tropas Franco-Mexicanas, y la parroquia de Matehuala es convertida en cuartel de las tropas del comandante La Hayre. Por lo que las imágenes, utensilios sagrados y demás objetos de la iglesia van a parar a casas de diferentes familias.

En las ultimas dos décadas del siglo XIX, resurge la minería de catorce, se inicia el túnel Ogarrio, y Matehuala con sus minas resurgen por la fundición y la minería. El bando de policía se establece en la vigilancia de la ciudad, y se instala el ferrocarril suburbano “La Nigua”, que da servicio a la población rumbo a las minas de la Paz, se construye el mercado Arista en los terrenos de la Plaza Zaragoza. Además se recibe al obispo don Ignacio Montes de Oca y Obregón quien consagra El templo de Santo Niño de Atocha y coloca la primera piedra del nuevo templo (catedral).

Se vive el periodo de la paz porfiriana, y la sociedad se manifiesta en cultura y las bellas artes, deleitándose en los teatros de la ciudad como el Lavin y Ocampo. A principios del siglo XX, las fundiciones nuevamente tienen agua, prosperando en unas y estableciendo en otras nuevas. A finales del porfiriato la ciudad sufre de libertades públicas y antes de que estallara la Revolución Maderista, se sueña con derrocar a Díaz.
Una vez iniciada la revolución, los maderistas, bajo la dirección de Ernesto Santoscoy y Jesús Dávila Sánchez, realizan lucha armada contra los federalistas que venían de Cedral, e incendian varios edificios entre ellos, la presidencia, el hotel España y varios comercios.

En 1923 el movimiento Delahuertista, hace que el kiosco de la plaza de armas se convierta en escenario de las proclamaciones en contra de la reforma agraria, en este mismo año se instala el colegio Matel se ubica la casa de Hidalgo Sur 408.

La primera gasolinera se instala en esta misma época frente al monumento de la bandera, junto con la primera refaccionaría y taller automotriz, para dar servicio a los autos que transitaban por la ciudad, desde luego se inicia el alquiler de automóviles. Los movimientos obreros cuentan con un centro llamado Jesús García Coronado, de donde emanan sindicatos y organizaciones agrarias.

Las comunicaciones en la cuarta década del siglo, son con caminos de mano de obra a todas las fracciones y rancherías por donde se transita para comercializar, el servicio telefónico estaba establecido por la compañía Ericsson, el correo y telégrafos tenían gran actividad, la ciudad contaba ya con una oficina subalterna de rentas del estado y de hacienda, y funciona la primera escuela secundaria federal, con el director Profesor Nicolás López Loera.

En 1952, se instala la compañía textil de Matehuala (el mercado de ixtle que tenia Cedral, ahora lo maneja esta nueva compañía). Al siguiente año, se cuenta con una estación radiodifusora, cuatro años mas tarde, se construye la carretera central 57, México-Piedras Negras. En esta misma década se instala tres instituciones educativas, la academia Isaac Pitman, el colegio Amado Nervo, una escuela preparatoria, y la Asociación Ganadera Local inicia sus funciones, entretanto, la Asociación Charra es promovida por don Rafael Yrizar, posteriormente se funda el Club de Leones y la benemérita Cruz Roja.

A partir de la década de los sesenta, el servicio de transporte urbano se inicia con los farolitos (camiones de transporte urbano), de igual manera, se inicia también el traslado de personas a Real de Catorce con la empresa Turismo del Altiplano, Se funda también el Club Arquería y se concluye El camino al Sacramento.

En la siguiente década de los sesenta, la educación normal se establece y al municipio se le reconoce como el principal productor de cabriíto en el ámbito nacional. en ese entonces, la hotelería se encontraba en forma ofreciendo 215 habitaciones distribuidas en cinco hoteles.

A finales del siglo XX, el 30 de julio de 1995, la parroquia de la Inmaculada Concepción fue elevada por Juan Pablo II, como Diócesis de Matehuala, formando como parte de ella, los municipios que forman el altiplano potosino, y algunos que se encuentran en la zona del estado, como es el caso de Guadalcazar y la Ciudad del Maíz.

En esta misma época, el altiplano también se vistió de fiesta, pues se iniciaron los festivales del desierto a partir del año 1998, celebrándoseen el mes de octubre.
Para el año 2003, que sería la sexta edición, se celebró en el mes de Marzo, en esta fiesta, participaron y se vistieron de gala y de cultura, los municipios y pobladores de Matehuala, La Paz, Catorce, Villa de Guadalupe, Cedral y Charcas.

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